La Corporación Grupo SIDA Chile es una agrupación con personería jurídica que aglutina a casi la totalidad de equipos tratantes de VIH-SIDA a nivel nacional  incluyendo en ella a médicos, matronas, bioquímicos, químico-farmacéuticos y psicólogos. Con este antecedente y en el contexto de la información entregada por la autoridad de salud respecto a la situación actual del VIH-SIDA a nivel nacional nos parece como corporación sumamente necesario realizar varias aclaraciones.

En nota aparecida en la página de MINSAL con fecha 16 de julio 2019 y en relación al informe ONUSIDA 2019 sobre el estado de la pandemia el año 2018 se señala que: “El 87% de las personas que viven con VIH en Chile han sido diagnosticadas” haciendo referencia en la redacción a que “Del universo de personas que viven con VIH, 61.660 han sido diagnosticadas”. Dicho universo corresponde aproximadamente a 71.000 personas viviendo con VIH (PVVIH) según el informe de Naciones Unidas. Si la información otorgada por la autoridad sanitaria nacional fuera correcta significaría que solo faltaría diagnosticar alrededor de 10.000 personas para estar cerca del 100% del universo total de PVVIH.

La información proveniente del Instituto de Salud Pública (ISP) en sus reportes periódicos señala que desde que el año 1984 hasta diciembre de 2018 se han confirmado en el país 61.649 casos de VIH y desde el año 1990 hasta diciembre 2018 se han notificado 11.589 fallecidos, sin embargo esta es una información histórica, no considera los fallecidos antes de 1990 ni los fallecidos por causas no relacionadas al VIH, por lo que no significa de ningún modo que actualmente existan 61.649 personas vivas con VIH diagnosticado en el país. La autoridad por otro lado reconoce, y es lo que aparece en el informe ONUSIDA 2019, que existen 45.000 PVVIH en el país ligadas a la atención pública y privada, la mayoría de ellas en terapia antiretroviral. Si tomamos como verdadera la estimación de 71.000 PVVIH en el país realizada en base a información entregada por el MINSAL a ONUSIDA, el dato auténtico es que solo el 63% del universo total de PVVIH ha sido diagnosticado y vinculado a atención y alrededor de 26.000 personas desconocen que son portadores del virus y no reciben atención y tratamiento. Este último porcentaje es más acorde con la realidad mundial que informa Naciones Unidas de 23.3 millones de PVVIH en terapia antiretroviral, lo que representa el 62% de las 37,9 millones de personas que se estima viven con el virus a nivel mundial.

El otro aspecto que es relevante del informe de Naciones Unidas hace referencia a Latinoamérica ya que, a diferencia del descenso de nuevos casos de un 16% observado a nivel mundial desde el año 2010 hasta el año 2018, los nuevos casos en la región se han incrementado un 7%  en el mismo periodo de tiempo y respecto de Chile, que pasa de 3.700 a 5.000 infecciones nuevas estimadas,  hay un incremento del 35% situándolo a la cabeza de Latinoamérica y dentro de los países a nivel mundial que porcentualmente mayor incremento de pacientes ha experimentado en ese periodo. La situación es aún más grave si miramos los datos entregados por el ISP referidos ya no a estimaciones sino a los casos confirmados por la institución que para el año 2010 fueron 2.968 y para el 2018 fueron 6.948, lo que representa un incremento de 134%, mucho mayor a lo estimado por Naciones Unidas con la posibilidad de un escenario con un mayor número de personas viviendo con VIH en Chile que lo informado por ONUSIDA”

El incremento de casos tiene varios orígenes pero principalmente se debe a grupos poblacionales jóvenes, la mayoría de ellos de origen chileno, lo cual es claramente graficado por el grupo etario de personas entre 20 y 39 años que representó el 73% de los nuevos casos diagnosticados el año 2018. El aporte de personas no nacidas en Chile en estos números es importante y corresponde en el último año a un 37% de todos los nuevos casos sin embargo al analizar la información recibida por varios centros nacionales una parte importante de estas personas habría adquirido el VIH en Chile, lo que da cuenta de su calificación por OMS como población vulnerable y obedece a las precarias condiciones de migración existentes en Chile.

En base a todo lo referido, manifestamos que información errónea o contradictoria genera dudas en la opinión pública y termina volviendo invisible el real problema de esta pandemia a nivel nacional, impidiendo el adecuado diseño de políticas públicas acordes a la realidad y la adecuada destinación de recursos y esfuerzos para el control y erradicación de esta enfermedad para el año 2030 como lo ha planteado Naciones Unidas.

CORPORACION GRUPO SIDACHILE